Me he roto un dedo de la mano. Una faena, sí, pero no se acaba el mundo. Este post pretende ser una ayuda para los pianistas que estéis en esta situación o los profesores que tengáis alumnos en estas circunstancias. Es relativamente frecuente que un alumno sufra una lesión temporal en una mano o en un dedo: desde accidentes domésticos a deportivos. Contar con repertorio y actividades para trabajar con una sola mano permite que el proceso de aprendizaje no se detenga y que el alumno pueda mantener su motivación, su rutina y su relación con el instrumento mientras la mano se recupera.
La música para una mano no solo es un “plan B”, puede ser igual de interesante, exigente y musicalmente rica que la escrita para dos manos. Además, trabajar de forma focalizada con una sola mano desarrolla habilidades musicales y técnicas específicas. Para el profesor, disponer de estos recursos amplía su biblioteca didáctica y le permite acompañar a cada estudiante en cualquier circunstancia, convirtiendo una dificultad temporal en una oportunidad pedagógica.

Como mi lesión es reciente y todavía me quedan varias semanas de recuperación, iré actualizando este post con nuevas ideas y vídeos que también compartimos en nuestras redes,
¡Que una lesión no pare vuestras ganas (o de vuestros alumnos) de aprender!
Literatura pianística para una mano
La literatura para una mano tiene una historia sorprendentemente rica. Aunque la mayoría de obras se han escrito para la mano izquierda, debido a que las lesiones son relativamente más frecuentes en la derecha, existen también piezas para la mano derecha y obras adaptables a cualquiera de las dos. Entre los primeros ejemplos históricos encontramos a C.P.E. Bach y su Klavierstücke escrita para una mano (izquierda o derecha).
En torno a 1840, Kalkbrenner compuso su Four-Voiced Fugue que es considerada como uno de los primeras composiciones específicamente escritas para mano izquierda. En el Romanticismo destacan aportaciones aisladas de compositores como Liszt, que dedicó una obra a su alumno Geza Zichy, y Charles Alkan, autor de un grupo de estudios muy singulares que exploran las posibilidades de cada mano de forma independiente.
El siglo XX supuso una verdadera expansión del género gracias al pianista Paul Wittgenstein, quien, tras perder su brazo derecho en la Primera Guerra Mundial, encargó decenas de obras a compositores de primer nivel como Paul Hindemith, Richard Strauss, Benjamin Britten y Maurice Ravel. Quizá la obra más conocida sea el concierto para mano izquierda de este último, escrita para Wittgenstein (por cierto, hermano del famoso filósofo austriaco). También muy conocidos son el Preludio y Nocturno op.9 de Scriabin. Hoy en día disponemos de un repertorio variadísimo: desde transcripciones de piezas del repertorio o de canciones populares hasta colecciones modernas accesibles para niveles elemental, intermedio y avanzado.
Como curiosidad os cuento que yo me estoy estudiando esta pieza (Liebestraum 3 de Liszt) arreglada para la mano izquierda, aunque yo la estoy tocando con la derecha que es la que tengo sana.
Repertorio para una mano
Aunque cuando nos veamos en esta situación con nuestros alumnos también se pueden trabajar las obras de repertorio que el alumno esté preparando en ese momento con la mano buena, encuentro muy importante trabajar piezas escritas específicamente para ser tocadas por una mano. Esto es muy motivador para el alumno porque interpretará la obra en su totalidad, no una parte de ella. Son piezas pensadas para que suenen musicalmente interesantes sin necesitar la otra mano. Así que en este apartado quiero compartir algunas piezas o libros de repertorio que se pueden utilizar en estas situaciones.

Los 2 libros de la serie One Hand Piano de Barbara Arens, con 40 piezas en cada libro escritas para la mano izquierda o derecha, son un recurso muy valioso con piezas en diferentes estilos y niveles. En su gran mayoría son piezas originales de la autora pero contiene algún arreglo de piezas ya existentes y algunas piezas de compositores como Carl Ph. E. Bach e incluso de compositores actuales como mi amigo Garreth Brooke. Podéis encontrar una crítica más detallada en pianodao.
En este vídeo podéis escuchar una de sus piezas incluidas en este libro. «Angel’s Song» es una pieza escrita para mano derecha. La melodía la lleva el dedo pulgar y el resto de dedos hacen el acompañamiento:
En este otro puedes escuchar «Black Mamba» escrita senza misura tanto para mano derecha como para mano izquierda.
Otra compositora de piezas pedagógicas que me encanta, Chrissy Ricker, tiene varias piezas escritas para una mano. Podéis encontrarlas en pianopronto junto con otras piezas para una mano también de Jennifer Eklund. En el siguiente vídeo me podéis ver tocando Wistful Waltz, para mano izquierda o derecha:
La compositora Melody Bober tiene una serie de libros para una mano muy interesante, Grand One-Hand Solos for Piano, son 6 libros con piezas de creciente dificultad y de estilos muy variados.

En el siguiente vídeo puedes escuchar «Dance at Twilight» de Melody Bober, una pieza incluida en uno de estos libros y que, aunque está escrita para la mano derecha, se puede adaptar a la izquierda también.
El libro Piano Music for One Hand de Theodore Edel, un amplio catálogo donde recoge biblografía de las obras escritas para una mano tanto para piano solo como de música de cámara. La recopilación histórica de Raymond Lewenthal, Piano Music for One Hand es una selección muy completa con piezas de autores como: Bach, Bartók, Chopin, Scriabin y Moskowski entre otros muchos. También podéis leer este artículo, escrito por Adrienne Wiley, que aborda el tema del repertorio para una mano en mayor profundidad.
Otras actividades para hacer con una mano
Las clases de piano no deberían centrarse únicamente en la interpretación de repertorio, por muy motivadora que esto pueda ser. Un aprendizaje realmente sólido nace de un enfoque más amplio, que combine la improvisación, el desarrollo técnico, el entrenamiento auditivo, la teoría musical, la lectura a primera vista y otras actividades que permitan al estudiante comprender la música desde múltiples ángulos. Y las clases de piano para alumnos con una mano lesionada son una ocasión perfecta para explorar estas diferentes actividades.
La improvisación es una actividad que se adapta perfectamente a estas situaciones. Los patrones para improvisar de la serie de libros ¡La creatividad primero! de Forrest Kinney son una fuente inagotable de ideas para todos los niveles. El alumno puede hacer un acompañamiento con una mano mientras nosotros, u otro alumno, improvisamos una melodía. O también podemos tocar un acompañamiento y que el alumno improvise sobre él. E incluso se pueden hacer improvisaciones con una sola mano como la que podéis ver en el siguiente vídeo en el que me podéis ver tocando una improvisación con solo dos acordes, Fa# y Si, en diferentes niveles de dificultad.
Otra actividad que se puede hacer es tocar melodías de canciones o populares: si se tiene la mano derecha lesionada, se pueden trabajar distintos patrones de acompañamiento para una misma canción mientras otra persona toca o canta la melodía. Si, por el contrario, la mano que puede usar nuestro alumno es la derecha, puede trabajar sus melodías favoritas mientras otra persona le acompaña.
Trabajar la lectura a primera vista siempre es un buen ejercicio, podemos aprovechar estas clases para reforzar la lectura de la mano sana. Hay libros de lectura a primera vista para todos los niveles, muchos de ellos tienen ejercicios específicos para una mano, pero si no, siempre se puede trabajar una lectura a dos voces, una la toca el alumno y la otra el profesor. Las «Tarjetas de lectura a primera vista y ritmo» de Piano Safari y los Sightreading Books de Piano Adventures son mis favoritos. También se pueden trabajar las piezas de repertorio para una mano que he comentado antes como piezas de lectura si elegimos piezas de dos o tres niveles inferiores al nivel del alumno. O usar piezas para otros instrumentos como piezas de lectura a una mano.
Aprovechar esta circunstancia para trabajar armonía es, también, muy provechoso. Practicar distintas progresiones armónicas o tocar un pequeño motivo melódico en diferentes tonos desarrollará enormemente nuestro vocabulario armónico. Practicar los distintos modos puede ser un ejercicio para realizar también con una mano. En este vídeo hemos probado a tocarlos desde una misma nota, lo que ayuda a ver sus similitudes y diferencias.
Espero que este artículo os sea de ayuda si os encontráis alguna vez en esta situación. Tanto si eres pianista como si eres profesor, puedes adaptar estas sugerencias y actividades a tu propio nivel y el de tus alumnos y continuar practicando y aprendiendo.




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